
Mantener su sala limpia al 100%
En el mundo de la fabricación de semiconductores, incluso una sola partícula de polvo, o una sola molécula de gas, puede arruinar todo el producto obtenido. Es frustrante: uno ha hecho todo bien, pero una pequeña partícula de suciedad arruina todo el lote.
Muchas veces, el culpable es el elemento calefactor. Los calentadores estándar tienden a liberar partículas tan pronto como alcanzan la temperatura de funcionamiento. Para evitar esto, utilizamos lámparas infrarrojas de cuarzo de alta pureza, junto con cables aislados con Teflón (PTFE).
La magia del cuarzo de alta pureza
Utilizamos cuarzo sintético fundido para estas lámparas. Se trata de un material diferente al vidrio común; no libera impurezas metálicas al entorno, y soporta el calor sin deformarse ni expandirse de manera que cause problemas.
Lo mejor de todo es que estas lámparas emiten radiación infrarroja de onda corta. Esta radiación llega directamente al sustrato, sin calentar el aire circundante. Esto es muy importante, ya que evita que las corrientes de convección levanten el polvo del suelo y lo lleven a la zona de procesamiento.
Por qué insistimos en usar Teflón (PTFE)
Si se utilizan revestimientos de PVC o silicona en los cables, estos se degradarán bajo el intenso calor de las lámparas infrarrojas. En realidad, comienzan a liberar sustancias químicas invisibles en la sala limpia.
Por eso preferimos cables recubiertos con PTFE. Este material es químicamente inerte: no se derrite, no huele y no libera compuestos orgánicos volátiles al aire. Así, los cables pueden soportar el calor sin contaminar la sala.
La realidad de integrarlo todo
Instalar estos componentes en un calentador de semiconductores no es sencillo. Hay que tener cuidado con la ubicación de los cables.
Recuerde: el PTFE es resistente, pero no es invencible. Si los cables están demasiado cerca de la lámpara o en la línea de visión de sus rayos infrarrojos, el aislamiento eventualmente se dañará. Es un proceso lento, pero ocurre.
Siempre recomiendo utilizar un protector térmico o dejar algo de espacio entre los cables, para mantener su temperatura por debajo de los 260°C. Además, revise el flujo de aire. Si el sistema de refrigeración no elimina el calor de los terminales eléctricos, el aislamiento se deteriorará con el tiempo.
Con un flujo de aire adecuado, estas lámparas funcionarán sin problemas. Sin partículas, sin problemas.