
Manteniendo seguros los calentadores infrarrojos en zonas volátiles
Si trabajas con la fabricación de nanotubos de carbono, sabes bien el problema: se necesita un calor preciso, pero eso ocurre justo en medio de una nube de agentes químicos inflamables. En tales condiciones, una lámpara infrarroja estándar es como una bomba de tiempo. Un pequeño agujero en el tubo de cuarzo o una chispa puede causar problemas graves.
Para resolver esto, envolvemos el elemento calefactor en una capa protectora. Esto mantiene el calor dentro y evita que los gases peligrosos lleguen hasta las partes eléctricas activas.
Cómo funciona esta barrera
No basta con ponerle una cubierta al elemento calefactor. Lo envolvemos en revestimientos de cuarzo o zafiro de alta calidad, y sellamos los extremos con juntas resistentes a explosiones. Es como tener un muro físico alrededor del elemento calefactor. Así, los vapores volátiles nunca llegan hasta las partes eléctricas.
Un punto importante a tener en cuenta es el “desgaste” gradual del revestimiento. Con el tiempo, los vapores químicos pueden filtrarse a través del revestimiento. Si utilizas disolventes agresivos, te conviene revisar esos sellos cada seis meses. Es un trabajo de cinco minutos que evita problemas graves.
Manejo del calor y las tensiones
El trabajo con nanotubos de carbono no es fácil: el calor debe mantenerse constante. Para lograrlo, utilizamos recubrimientos de película gruesa. Esto distribuye uniformemente el calor, evitando puntos calientes que puedan hacer que los productos químicos hiervan o se incendien.
También somos exigentes con los cables. Los cables de plástico comunes no sirven aquí, ya que se derriten o se dañan con el contacto con los gases químicos. En su lugar, utilizamos cables de PTFE o acero inoxidable. Son más resistentes y duraderos.
Las desventajas (porque nada es perfecto)
El problema es que al añadir una capa protectora, se produce un retraso en la transmisión del calor. No obtendrás ese calor instantáneo que se tiene con una lámpara sin protección. Será necesario ajustar los parámetros del sistema para compensar ese retraso.
Si tu proceso requiere cambios de temperatura muy rápidos, podría ser necesario utilizar una potencia mayor. Eso te dará la fuerza necesaria para superar las barreras del aislamiento y alcanzar la temperatura deseada más rápido.