
Deje de temblar en su baño
La mayoría de los calentadores de baño son bastante primitivos. Uno entra, enciende el interruptor y luego tiene que quedarse allí, temblando, durante cinco minutos mientras la habitación se calienta poco a poco. Es molesto.
Vamos a cambiar eso al conectar arrays de onda corta infrarroja (IR) a su sistema domótico inteligente, como Zigbee o Wi-Fi. El objetivo es poder activar el calentamiento desde la cama o la cocina, así la habitación ya estará caliente cuando uno entre.
Calor que realmente llega hasta usted
Lo bueno es que los rayos infrarrojos no pierden tiempo intentando calentar todo el aire de la habitación. En cambio, envían calor directamente a la piel.
Utilizamos tubos de cuarzo llenos de gas halógeno, ya que se calientan en segundos. Cuando pulsa un botón en su teléfono o le dice a su asistente de voz que lo active, la energía se activa y siente el calor casi al instante. No hay necesidad de esperar a que un intercambiador de calor funcione. Simplemente… hace calor.
La tecnología detrás de esto
Para lograr esto, debemos conectar un calentador de alta potencia con un controlador inteligente de baja potencia. Utilizamos relés inteligentes o atenuadores TRIAC para manejar esta tarea.
También puede ajustar los niveles de potencia. Puede usar un nivel bajo solo para mantenerse caliente, o aumentarlo al máximo en aquellas mañanas frías de invierno en las que necesita mucho calor para poder moverse.
Un consejo: si utiliza una potencia de 2000 vatios o más, no escatime en los cables. Necesita un relé resistente. Si utiliza un interruptor débil, es probable que este se atasque o se dañe permanentemente.
Algunas cosas a tener en cuenta
El calor instantáneo es genial, pero tiene sus inconvenientes. Estas lámparas consumen mucha energía en cuanto se activan. Si conecta demasiadas de ellas a un mismo centro inteligente sin equilibrar la carga, es probable que se apague el circuito eléctrico. No es una buena forma de comenzar la mañana.
Además, tenga cuidado con la ubicación de los sensores. Si el sensor está justo en el camino de los rayos infrarrojos, pensará que la habitación es como una sauna y apagará el sistema demasiado pronto. Mantenga el sensor lejos de esos rayos y todo estará bien.