
Planificación para los próximos cinco años
Seamos honestos: instalar calentadores infrarrojos en un almacén con techos muy altos es un verdadero problema logístico.
El verdadero problema no es la instalación en sí, sino lo que sucede años después. Cuando un elemento calefactor deja de funcionar después de miles de horas de uso, no solo se pierde el dinero invertido en ese componente, sino también en el alquiler de maquinaria para reemplazarlo, en la obstrucción de los pasillos y en la interrupción de la producción. Es un verdadero desastre.
Por eso dejamos de diseñar estos aparatos como elementos fijos y comenzamos a pensar en ellos como algo que, eventualmente, necesitará ser reparado.
El enfoque “Plug and Play”
Decidimos tratar los elementos calefactores como baterías o bombillas: algo que simplemente se reemplaza cuando deja de funcionar.
En lugar de conectar los elementos calefactores directamente al sistema principal, creamos un sistema modular. Si un tubo deja de funcionar cinco años después, no es necesario pasar toda la tarde arreglando todo el sistema. Basta con extraer el tubo defectuoso y colocar uno nuevo en su lugar.
Esto marca una gran diferencia. Hemos visto cómo el tiempo necesario para realizar las reparaciones se reduce de toda una tarde a unos treinta minutos. Eso significa mucho tiempo ahorrado.
Cómo manejar el calor
Para transmitir calor desde el techo hasta el suelo, se necesita mucha potencia. Utilizamos elementos de alta potencia que superan los límites del cuarzo. Esto permite obtener la cantidad de calor necesaria, pero también genera mucho calor en las partes donde están montados los elementos calefactores. Si no se tiene cuidado, ese calor puede deformar el chasis con el tiempo. Para evitar esto, utilizamos carcasas de metal expandido. Esto permite que el dispositivo respire y disipe el exceso de calor, manteniendo así el chasis en posición recta.
La realidad del trabajo en campo
La verdad es que los filamentos infrarrojos terminan deteriorándose con el tiempo. No hay manera de evitarlo.
El objetivo es hacer que esa falla no sea un problema grave. Al utilizar conectores estándar y un marco modular, cualquier técnico puede reemplazar el tubo defectuoso. No es necesario llamar a un electricista cada vez que una bombilla se funde.
Un consejo rápido: asegúrese de que su fuente de alimentación pueda manejar la corriente instantánea generada por los nuevos módulos. No querrá ser usted quien haga que los interruptores se disparen durante un inicio de operaciones en un lunes por la mañana.